Carretera de plata

Carretera de plata

 

 

Stina Jackson (Skelleftea, 1983) debuta en el mundo literario con un profundo country noir. La historia sobre la desaparición de Lina centra toda la atención en la obsoleta y espeluznante ‘Carretera de plata’.

La desaparición de Lina

Perder a una hija es algo que se puede escapar a nuestra razón. Dejarla en la parada del autobús y no verla jamás. Dicen que no deberíamos, nadie, sobrevivir a nuestros hijos, pues ese dolor nos acompañará el resto de nuestros días. Por más que intentemos protegerles estamos expuestos a que cualquier día caiga sobre nosotros una desgracia que no quisiéramos ni para nuestros enemigos más odiados.
En una fatídica mañana, a Lina se la tragó la tierra sin dejar rastro, sin dejar ni tan siquiera testigos. 495 kilómetros son los que conforman la carretera Riksvag 95, o más bien, la conocida como la Carretera de Plata. En uno de sus puntos fue donde desapareció la hija adolescente de Lelle, un padre coraje que vive atormentado desde entonces.

Nos encontramos en el norte de Suecia, a las puertas del círculo polar ártico, un entorno rural en pleno solsticio de verano donde los días soleados ocupan gran parte de las horas nocturnas. A falta del característico frío escandinavo, sentiremos la incomodidad y extrañeza de una luz solar perenne.

Dos historias paralelas

Lelle lleva 3 años buscando a su hija, esta pérdida le costó su matrimonio con Arnette y, a la vez, parte de su equilibrio y sensatez. Lina no está de cuerpo presente pero su fantasma acompaña a Lelle día tras día, convirtiéndose en algo cercano a la paranoia. Cada lugar rastreado de la Carretera de Plata es marcado con una chincheta en un mapa, no hay centímetro de papel que deje sin marcar.
Meja, una joven de diecisiete años, se traslada con su madre a la zona de la comunidad de Glimmerstrask. Empezar de nuevo agarrándose al clavo ardiendo de otro hombre es el objetivo de la madre, una mujer con problemas psíquicos que se ahoga en el alcohol. Meja abandona su nuevo hogar entregándose a los brazos de un joven con una familia oscura y de malas vibraciones.

Las trayectorias de Lelle y Meja confluirán en una trama pausada y profunda.

Voces autorizadas apuntan a Stina

Stina Jackson es nativa de Skelleftea, ciudad donde acaba la Carretera de Plata. Stina se mudó, por amor, a Denver (Colorado, EEUU) a los 22 años y, mientras cursaba los estudios de Derecho, padeció una crisis vital que le hizo dejarlo todo. Su marido le animó a escribir y ello le ayudó a salir de la depresión.
La autora sueca, amante del true crime, conoció la historia de la Highway 16 canadiense, lugar de múltiples desapariciones de mujeres en el último medio siglo. Volcó su imaginación en la solitaria Riksvag 95 convirtiendo su Carretera de Plata en lugar ya mítico gracias a esta novela con la que debuta en el mundo literario. Un debut que la Serie Negra de RBA ha tenido el gran acierto de editar y publicar.

Estamos ante un soplo de aire fresco en la novela negra nórdica y son muchas las voces que ven a Stina Jackson como nuevo referente en el panorama literario escandinavo. Es la primera novela de esta, y hacerlo sin crear una posible serie o saga es un gran acierto, bajo mi opinión. La interesante descripción de lugares inhóspitos que conoceremos es una gran baza de la escritora, que hace una demostración, a la vez, de un gran control del ritmo de la narración ajustando a su antojo los latidos de los corazones de los lectores.

 

Paco Atero

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