Solo una mirada

Solo una mirada

 

 

‘Solo una mirada’. Grace Lawson tiene ante sí el mayor reto de su vida, y esta afirmación no es poca cosa si tenemos en cuenta de que fue una de las supervivientes de la Matanza de Boston quince años atrás.
Grace se acerca al Photomat a recoger el revelado de unas fotos, entre las cuales aparece una vieja instantánea con cinco personas desconocidas, bien, cinco no, su marido Jack es uno de ellos. Ante la situación se la muestra a su esposo en un gesto que marcará un antes y un después en su vida: Jack desaparece acto seguido.

Con incomprensión, terror, angustia. Grace inicia una infatigable búsqueda en la que sacará toda su fuerza tanto física como psicológica.

Paralelamente conoceremos a Eric Wu, un implacable asiático del que podría ser el villano de nuestras pesadillas. Un personaje con una infancia terrible, a los seis años su madre fue colgada de un árbol por desafiar al Gran Líder del Gobierno de Kim lo que obligó a Wu a subsistir comiendo de los cubos de basura convirtiéndose en un delicuenta a temprana edad.

Grace Lawson ejercerá de madre y esposa coraje, con una perenne cojera debido a la tragedia tres lustros atrás. Una secuencia de disparos en un concierto en el Boston Garden precipitó una desbandada de gente que ocasionó dieciocho muertes, Grace tuvo la «fortuna» de salir con vida aunque con lesiones cerebrales lo que le provocó (entre otras secuelas) pérdida de memoria.

Harla Coben nos entrega un thriller espectacular donde todo tiene un porqué, donde miraremos al pasado para comprender el presente y el futuro cercano. Una narración en tercera persona que no se entretiene en detalles insignificantes, el autor de Newark domina el ritmo de una manera brillante llevando al lector siempre a donde y cuando quiere.

Solo una mirada es un thriller frenético y, aunque soy escéptico en ciertos tópicos, no podrás dejar de pensar en la siguiente página, en el siguiente movimiento, en el siguiente grito agónico hasta el final.

Paco Atero

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *