
Carlota Gurt (Barcelona, 1976) ha publicado su primera novela: Sola. Una historia que narra el viaje interior de Mei, quien se traslada al campo tras perder su trabajo en una editorial. Sin que sirva como comparación, autoras como Sara Mesa en Un amor o Rosa Montero en La buena suerte ya nos avanzaban en sus respectivas obras esta tendencia literaria que, ya sea debido a la época actual u otros motivos que se desconocen, guarda un estrecho vínculo con el autocastigo, la soledad, la desesperanza en general y la incapacidad en particular.
SOLA
Mei es una mujer que cree que puede hacerlo todo sola. No quiere ni pide ayuda y se muestra, ante todo, muy inmadura. No es la trama sino ella quien hace avanzar el relato: los grandes acontecimientos suceden en el interior de la protagonista. Tanto su actitud como su situación y posición obligan al lector a llevar su nivel de empatía al límite. No es fácil entender a Mei a pesar del sufrimiento que padece y, como ya se ha indicado al inicio, no es nuevo lo que nos cuenta esta historia. El personaje puede restar y quitar toda la energía a la obra. En vez de luchar, se queja. En vez de aprender, se flagela.
Sola aborda muchos temas: lo que conlleva la soledad, el deseo en relación con la maternidad, el sexo femenino, los impulsos, el crecimiento personal, el trauma o la desgracia vital. Al ser un libro en el que poco importa la trama, no cabe un pulso narrativo frenético. Con todo, la obra requiere, sobre todo, un lector muy paciente.
SOBRE LA AUTORA
Carlota Gurt es Licenciada en Traducción e Interpretación, Humanidades, Empresariales, Estudios de Asia Oriental y Comunicación Audiovisual. Debutó como escritora con la recopilación de cuentos Cavalcarem tota la nit (2020), ganadora del premio Mercè Rodoreda.
Roser Ribas

